Pulsa la casilla verde (o la tecla) lo más rápido y preciso posible. Los fallos bajan tu precisión.
El número de acciones que realizas en un minuto. La métrica viene de juegos de estrategia como StarCraft y hoy es una medida estándar de la mecánica de juego. Este test la mide pulsando la casilla verde de una cuadrícula (3×3, 4×4, 5×5) o la tecla verde entre Q W E A S D.
La precisión cuenta tanto como la velocidad: APM final = APM bruto × precisión.
Las cuadrículas pequeñas implican menos recorrido del ratón y más APM, así que los umbrales cambian según el modo. En 3×3, 111–160 es Avanzado y 200+ es Maestro; en teclado, 81–120 es Avanzado y 160+ es Maestro.
Se sabe que los profesionales alcanzan 300–400 APM en partidas reales, pero esa cifra incluye acciones con sentido, así que no es directamente comparable con este test.
| Rango | 3×3 | 4×4 | 5×5 | Teclado |
|---|---|---|---|---|
| Maestro | 200+ | 180+ | 160+ | 160+ |
| Experto | 161–199 | 141–179 | 126–159 | 121–159 |
| Avanzado | 111–160 | 101–140 | 91–125 | 81–120 |
| Principiante | 65–110 | 55–100 | 45–90 | 40–80 |
| Iniciado | menos de 65 | menos de 55 | menos de 45 | menos de 40 |
Practica a menudo en sesiones cortas y concentradas, y mantén una postura y un agarre correctos. Ir con prisa y fallar resta puntos, así que fija primero la precisión y luego añade velocidad. Alterna los modos para encontrar el que mejor te va y usa una distribución de teclas cómoda en el modo teclado. En los tests largos, un ritmo constante sube más tu media que perseguir un pico. Ten en cuenta que un APM alto por sí solo no te hace mejor jugador: las acciones con sentido tienen que crecer con él.